Gran buceador, volador mediocre

Microcarbo melanoleucos (Imagen: JJ Harrison, Wikipedia)
Microcarbo melanoleucos (Imagen: J J Harrison, Wikipedia)

Como vimos aquí, los cormoranes son muy buenos buceando. Quienes paseamos con frecuencia por zonas costeras, márgenes de rías o puertos, los vemos a menudo sobre la superficie del agua, posados en rocas que sobresalen, o en bateles. Pero con frecuencia también se les ve sumergirse. Cuando salen lo hacen a buena distancia del lugar en el que entraron y en muchas ocasiones con una presa en el pico. Son muy buenos cazadores bajo el agua. Aguantan mucho tiempo sumergidos; los mejores pueden aguantar hasta cinco minutos bajo el agua.

Son muy buenos buceadores, sí, pero a cambio no vuelan demasiado bien. Comparados con otras aves son de tamaño relativamente grande -los de mayor tamaño pueden llegar a pesar 4 kg- por lo que no es extraño que no vuelen bien, ya que al aumentar las dimensiones lineales de un organismo, su masa aumenta en mayor medida que lo que lo hace la fuerza que es capaz de desarrollar esa masa. Por otro lado, los cormoranes tienen las alas relativamente cortas, por lo que han de batirlas con mucha fuerza para poder alzar el vuelo y mantenerse en el aire. Sin embargo, si los comparamos con los de otras aves, los músculos del vuelo de los cormoranes son de pequeño tamaño también. Así pues, tienen que hacer un esfuerzo tan grande para volar, que se ven obligados a hacer uso de la máxima potencia que pueden desarrollar sus músculos. Por esa razón, no suelen volar durante periodos largos; de hecho, la distancia media que recorren al volar es de 1 km, y difícilmente se mantienen en el aire durante más de 10 minutos. Si se computa el tiempo total que vuelan en un día, no suele superar la media hora. Estos datos, no obstante, pueden variar entre especies.

Pero como hemos dicho antes, los cormoranes son grandes buceadores. Tienen, por un lado, gran capacidad para almacenar en sus tejidos el oxígeno que necesitan durante la inmersión, y lo que es muy importante: esa capacidad aumenta con el tamaño del animal en mayor medida que lo que se eleva su consumo de oxígeno. Por eso pueden permanecer largo tiempo bajo el agua, más cuanto mayor es el tamaño del cormorán. Por otra parte, si bien es cierto, como hemos visto, que las alas pequeñas son inadecuadas para volar, resultan muy útiles a la hora de sumergirse, porque de esa forma la tendencia a flotar es menor, como también lo es la resistencia que oponen a la inmersión. Y por último, los músculos de sus extremidades inferiores son de un tamaño considerable, representan entre un 10 y un 12% de la masa corporal. Son los músculos, precisamente, de los que hace uso para sumergirse. Está claro que sus rasgos anatómicos son ideales para bucear.

En la entrada anterior vimos que los cormoranes tienen mala fama y que son muy detestados por los pescadores. Pero solo ocurre en los países occidentales. En el Extremo Oriente (Japón, China y países del Sudeste asiático), sin embargo, son animales apreciados porque, precisamente, se valen de sus excelentes condiciones para atrapar peces, para usarlos con ese propósito. Los pescadores que los utilizan los llevan en el batel, por pares normalmente. Una soga de cuero o un cordón rodea su cuello; se la colocan ajustada, pero no tanto como para que se ahogue, claro. En la zona donde pescan arrojan el cormorán al agua y en el momento en que atrapa un pez y sube a la superficie lo recuperan del agua y lo suben al bote. La soga no le permite tragar el pez y lo tiene que expulsar; así se queda el pescador con el pez.

En el vídeo de la BBC se muestra la técnica de los pescadores chinos; es espectacular:

Uno se encuentra a veces con curiosas divergencias culturales. Los pescadores de Occidente han reaccionado a la competencia que les hacen los cormoranes atacándolos e intentando acabar con ellos. En los países de Oriente, sin embargo, han optado por valerse de su gran capacidad en su propio beneficio. No se atribuya a este comentario intención aleccionadora ninguna, por favor; solo he pretendido poner de manifiesto una diferencia cultural llamativa.

Fuente: Yuuki Y. Watanabe, Akinori Takahashi, Katsufumi Sato, Morgane Viviant y Charles-André Bost (2011): Poor flight performance in deep-diving cormorants. The Journal of Experimental Biology 214: 412-421 (doi:10.1242/jeb.050161)


2 Comentarios

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kiki

Gracias, gran entrada (así aparte he visto que la de agosto, que se me escapó).
Precisamente por fín este verano he conseguido hacer una foto decente a un cormorán 😀 , en vuelo siempre los cazaba con mala luz o muy lejos.

Saludos

Danny

Excelente entrada, por ahí viendo documentales sobre China me encontré con esos vídeos sobre esas aves y la forma como lo usan los pescadores y quede sorprendido, ni se me pasó por la cabeza que algo así tendría lugar. Como siempre cada cultura y modo de vida de cada lugar es sorprendente.

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