El pájaro más pequeño que existe

Mellisuga hellenae Imagen: Sharp Photography, sharpphotography (Wikipedia)
Mellisuga hellenae [Imagen: Sharp Photography (Wikipedia)]

Vive en Cuba. Puede volar a 50 km/h. También es capaz, como los insectos, de volar hacia atrás; ninguna otra ave puede hacer eso. Bate sus alas a frecuencias que pueden ir desde 12 hasta 90 batidos por segundo; en realidad, parece más un insecto que un pájaro. Su nido tiene 3 cm de diámetro. Y no llega a los 2 g de masa. Se llama Mellisuga helenae, aunque en español se le llama pájaro mosca o zunzuncito. Es un colibrí, el colibrí más pequeño que hay. Hay otros muchos colibríes y todos son de muy pequeño tamaño. Pero ninguno es más pequeño que el zunzuncito.

Al ser tan pequeños y al realizar una actividad física tan intensa, el metabolismo de los colibríes es el más alto de entre los animales homeotermos, y su tasa metabólica es la más alta o una de las más altas del reino animal[1]. Por esa razón, sus necesidades de oxígeno son también muy elevadas, así como la frecuencia a la que late su corazón. La frecuencia cardiaca más alta que se ha medido jamás es de 1.260 latidos/minuto. Mil doscientos sesenta latidos por minuto, como suena, aunque sea imposible asimilar esa cifra. Las necesidades de energía de los colibríes son también altísimas, pues de otra forma no podrían satisfacer la gran demanda metabólica que genera la actividad que desarrollan. Por ello, han de comer mucho, y de hecho, teniendo en cuenta su tamaño, los colibríes son los animales que más comen.

Por otra parte, son tan altas sus necesidades de energía que de noche, cuando no vuelan y no pueden alimentarse, reducen la actividad renal, la frecuencia cardiaca[2] y la temperatura corporal, de manera que disminuye de forma significativa su gasto metabólico. No debe olvidarse que al tratarse de unos animales tan pequeños, su metabolismo basal es también muy alto[3]. Así pues, en la noche entran en una especie de letargo, una situación similar, salvando las distancias temporales, a la de los mamíferos que hibernan durante los meses de invierno.

Los colibríes se alimentan, principalmente, de néctar, aunque de vez en cuando ingieren algún insecto para satisfacer sus necesidades de proteínas y de sales. El néctar es una fuente de glúcidos, pero la concentración de azúcar en el néctar de algunas flores es muy reducida. Por esa razón, para satisfacer sus necesidades energéticas, en ocasiones han de consumir importantes volúmenes de néctar y lo han de hacer con frecuencia. Los pájaros mosca, por ejemplo, llegan a visitar hasta 1.500 flores en un solo día, y eso que no dedican más de cinco horas diarias a extraer el néctar de las flores. Como consecuencia de una tarea tan intensa, aunque limitada en el tiempo, consiguen cada día una cantidad de alimento equivalente a su masa corporal, pero claro, dado que se trata de un alimento tan diluido, eso significa que han de ingerir una masa de néctar que es entre cinco y quince veces mayor.

Es verdaderamente ardua la tarea que le supone a un colibrí el poder alimentarse cada día, y todo por ser tan pequeño.


[1] Es posible que la tasa metabólica de algún insecto volador sea más alta que la de los colibríes.

[2] Reducen la frecuencia cardiaca hasta 1-3 latidos/minuto.

[3] Ver la anotación “Un corazón portentoso”.


6 Comentarios

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Alberto Cifuentes TorresAlberto Cifuentes Torres

Enhorabuena por el post. Supongo que tendrá un eficiente mecanismo de disipación del calor corporal: con esa actividad la temperatura corporal se dispararía.

Juan Ignacio Pérez

Gracias, Alberto.
Las aves recurren al jadeo. Solo les cuesta agua. Pero para un colibrí ese es el menor coste concebible. De hecho, como veremos la semana que viene, a los colibríes podría resultarles un problema eliminar todo el agua que ingieren en forma de néctar.
Salud.

Enrique Moreno

A densidad y temperatura constante, la disipación en forma de radiación es más eficaz cuanto más pequeño es un cuerpo, pues la masa decrece con el cubo del lado y el área exterior sin embargo con el cuadrado. (Por eso hay que abrigar más a los bebés que a un adulto).

Si no me equivoco con estas cuentas rápidas, asumiendo un colibrí cúbico de 1 cm de lado (;P) y dos gramos de peso, su superficie específica sería del orden de 3 cm2/gr (ó 0.3 m2/kg). Compárese por ejemplo con la de un humano que viene a rondar del orden de 0.01 m2/kg. Vemos que el colibrí evacua calor por radiación (repito que a igualdad de temperatura) 30 veces más eficientemente.

Esta mayor superficie específica también mejora la evacuación por convección y por conducción en la interfase del animal con el medio. Además, si el colibrí tiene una temperatura superior al humano, la evacuación de calor es aún mayor. Por la ley de Stefan-Boltzmann, la potencia disipada varía con la cuarta potencia de la temperatura así que pasar de 36º a por ejemplo 40º significa un incremento de evacuación de calor del 5% y de esos 36º a 45º el incremento es del 12%.

Saludos.

Juan Ignacio Pérez

Es más complicado.
Si fuese tal y como usted dice, la disipación de calor (por cualesquiera vías) dependería de la masa de acuerdo con una potencia de 2/3. Pero resulta que no es así: depende de la masa de acuerdo con una potencia de 3/4. Y nadie sabe realmente por qué, aunque como suele ser habitual, siempre hay algún físico que cree saberlo. Verbi gratia: https://culturacientifica.com/2017/1...-economias/
La dependencia del metabolismo (disipación de calor en última instancia) con respecto a la masa de los animales se expone aquí: https://culturacientifica.com/2017/0...metabolica/
Salud

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