Ranas impermeables

Phyllomedusa savagii (Imagen: Petra Karstedt/ Tiermotive.de)
Phyllomedusa savagii (Imagen: Petra Karstedt/ Tiermotive.de)

Los anfibios dependen mucho del agua, también los que, tras la metamorfosis, viven en el medio terrestre. Por esa razón suelen frecuentar zonas húmedas e, incluso, vivir de forma permanente en la proximidad de masas de agua. Su piel es muy permeable y, de hecho, esa es la razón por la que la piel puede desempeñar un papel importante en el intercambio de gases respiratorios, oxígeno y dióxido de carbono. Pero esa permeabilidad es la que hace que en el medio terrestre lleguen a perder importantes cantidades de agua, porque la permeabilidad o impermeabilidad de una piel o de un epitelio no suelen ser específicos para un tipo único o familia de sustancias. Es una característica general; así, por ejemplo, si una piel es impermeable al agua, lo normal es que también lo sea al oxígeno.

No obstante, y aunque pocas, también hay excepciones a la norma de la alta dependencia hídrica de los anfibios. Las ranas de los géneros Chiromantis (África), Hyperolius (África), Phyllomedusa (Sudamérica), Litoria (Australia) y Polypedates (India) pierden a través de la piel bastante menos agua de la que cabría esperar. La rana sudamericana Phyllomedusa sauvagei, de vida arbórea, pierde en el medio terrestre muchísima menos de la esperable en una rana de sus características. Así, mientras un ejemplar de 2 g de esa especie pierde entre 0’01 y 0’02 g de agua por hora, otra rana arbórea del mismo tamaño pierde 0’5 g y otra no arbórea puede llegar a perder hasta 1 g. Repárese en el hecho de que esa pérdida de agua representa la mitad del peso corporal de la rana.

La capacidad para minimizar la pérdida de agua constituye una valiosa adaptación cuando para los ejemplares de una especie es importante reducir la dependencia hídrica; esto es, cuando la disponibilidad ambiental de agua es muy baja o cuando no es fácil acceder a masas agua. Ahora bien, la cuestión es cómo puede una rana limitar la pérdida de agua en el medio terrestre. Hay mecanismos diferentes para conseguirlo y aquí, por ahora, nos centraremos en uno de esos mecanismos. Phyllomedusa sauvagei, la rana a que antes hemos hecho mención, por ejemplo, utiliza una especie de “aceite”, compuesto principalmente por triglicéridos, que produce ella misma. El aceite lo producen unas glándulas de la piel y la rana lo extiende con sus patas por toda su superficie corporal; los movimientos que realiza para extender el aceite son movimientos estereotipados, siempre los mismos. Y el mismo procedimiento utiliza la rana Polypedates maculatus. En ambos casos, para que el método sea efectivo, las ranas deben permanecer inmóviles una vez aplicado el aceite; de lo contrario, la película lipídica se fragmentaría y perdería su efectividad. Esta adaptación, sin embargo, tiene una contrapartida que tiene que ver con algo que se ha señalado antes. La capa de triglicéridos, a la vez que evita la pérdida de agua, también obstaculiza el intercambio de gases respiratorios. Por ello, bajo esas condiciones las ranas sólo incorporan oxígeno y eliminan dióxido de carbono a través de sus pulmones. Pero en cualquier caso, se trata de una contrapartida de coste menor, si se tienen en cuenta las ventajas que se derivan para esas ranas de reducir su dependencia hídrica.

4 Comentarios

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JonJon

Curiosa adaptación. Pero al ser el O2 y el CO 2 liposolubles, no pasarán por la capa de triglicéridos? Aunque sea en menor medida

Juan Ignacio Pérez

No lo sé, Jon. Esto se lo leí, si no recuerdo mal, a Knut Schmidt-Nielsen. Muy probablemente lo que ocurra es que, incluso aunque O2 y CO2 sean liposolubles, el simple hecho de que se deposite una capa de -pongamos por caso- medio milímetro de espesor (podría ser algo más, incluso), ya alarga la longitud de la vía de difusión de manera significativa. Así, y debido a la importancia que tiene la longitud de esa vía a los efectos de la transferencia de oxígeno, esa vía, la cutánea, pasaría a ser una de más resistencia a la difusión, con lo que la pulmonar adquiriría mucho más protagonismo.

RobertoRoberto

Y yo me pregunto, tan simple y poco eficiente es el pulmón de la rana que necesitan obligatoriamente un suplemento respiratorio, es decir, la respiración cutánea. Hay alguna especie de anuro que sea capaz de sobrevivir fuera del agua, en lo que a respiración se refiere?, porque los huevos los tienen que poner si o si en el agua.

Juan Ignacio Pérez

Dudo que la razón de ser de la respiración cutánea sea la simpleza y escasa eficiencia de los pulmones. Pienso que ocurre lo contrario, o sea, que la gran facilidad que tienen los anfibios para captar oxígeno a través de la piel es lo que ha hecho que ésta sea un órgano respiratorio más. Lo cierto es que hay ranas que por vivir en aguas muy oxigenadas llegan a atrofiar los pulmones de manera que dejan de ser funcionales o, incluso, a perderlos completamente.
Los que en español llamamos sapos viven fuera del agua de forma permanente, y las ranas arbóreas, como ésta, también. Los huevos los pueden llevar puestos, como el sapo partero o ponerlos en hojas, como esta rana. Pero al eclosionar, los renacuajos pasan al agua inmediatamente, sí, porque las hojas en que los han puesto se encuentran encima de una masa de agua.

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